Impresiones
de la base es una serie de 30 dibujos a bolígrafo sobre
papel. Una propuesta que indaga en el colectivo como refugio, el pequeño
grupo social frente a la sociedad, la masa, el exterior.
La casa, la
base como metáfora del grupo. La propuesta permite un juego
de miradas furtivas sobre una casa de la que se muestran sus distintas
dependencias. Imágenes de la supuesta base de un grupo de individuos
de actividad desconocida. Un centro de operaciones que no es una vivienda,
o no solamente, sino que se trata también de un lugar de trabajo
y convivencia.
Un taller
/ laboratorio, cocina, comedor, dormitorio
A lo largo de la serie
de dibujos el público convertido en entrometido espectador de
un espacio privado introduce su mirada en los diferentes habitáculos
de la casa. Una mirada externa que traspasa los muros para descubrir
elementos que hablan de sus ocupantes: uniformes de trabajo, muebles,
herramientas, objetos cotidianos de cada individuo (como en la casa
de los siete enanitos). Suciedad, equilibrio inestable, orden en el
desorden, indicios de los ocupantes, de su pertenencia a un grupo de,
de su forma de organizarse y actuar.
No se trata
de descubrir ninguna ocupación específica del grupo. Ni
activistas, ni miembros de una secta ni empresa. La base recrea la casa
como estructura que protege del exterior, que aísla y permite
la actividad en su interior. Una actividad diferente y autónoma.
Un marco para el individuo tal y como a menudo lo hace el grupo frente
a la sociedad. La reflexión indaga también sobre las relaciones
humanas bajo ese marco, que permite comunicación, colaboración
y proyección hacia el exterior. Pero que paradójicamente
también alberga el germen del drama, del conflicto y del cambio.
Rivalidades entre individuos y luchas de poder que parecen ser consustanciales
a la esencia grupal humana desde el principio de los tiempos, desde
la base.