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nota de prensa
Miniaturas / Pequeños placeres / del 11 de marzo al 5 de abril de 2003

"Ha sido preciso un gran ocio en la estancia tranquila para miniaturizar el mundo." (Gaston Bachelard)
 
 Todas las cosas pequeñas piden lentitud. Los detalles se descubren y se ordenan unos tras otros, pacientemente, en una labor de búsqueda a la manera del botánico con su lupa; no hay que olvidar que la atención es por sí misma un vidrio de aumento.
De esta manera lo grande surge de lo pequeño, no por la lógica de una dialéctica de contrarios, sino gracias a la liberación de todas las dimensiones.
La miniatura tiene la característica de que en ella los valores se condensan y se enriquecen.
Las " miniaturas " de la imaginación nos trasladan de paso a la infancia, a la participación en los juguetes, a la realidad del juguete. La imaginación miniaturizante es una imaginación natural; aparece  en todos los siglos en los ensueños de todas las personas. Si la vivimos sinceramente nos aisla del mundo ambiente, nos ayuda a resistir el caos y la algarabía de lo exterior.
La miniatura es un ejercicio de frescor metafísico; permite mundificar con poco riesgo. ¡Y qué reposo en este ejercicio del mundo dominado!.. ¡Poseer de lejos nos da tanta tranquilidad!
La miniatura reposa sin adormecer nunca.