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NOTICIAS
DE LA XINA
Hace unas horas se
ha recibido en La Xina este mensaje anónimo:
VIATORIS:
He soñado
una y otra vez durante toda mi vida con los mismos cuadros.
Cuadros caóticos, geométricos y exactos, que te devuelven
la mirada con la
misma profundidad y transparencia con la que tú los miras.
Falto del oficio, la humildad y el temple que requiere la práctica
de la pintura,
mi única posibilidad es que alguien pinte por mí esos inexistentes
cuadros, tantas
veces fugazmente contemplados: toda una exposición dirigida a la
mente
tanto como a la mirada. Copias claras de pensamientos turbios.
Orden y caligrafía, pero también capas, como en un yacimiento
arqueológico:
sedimentos, vetas de significado. Cuadros magnéticos que fluyen
y se
intercambian entre sí cuando la luz se apaga o nadie los ve.
Fuera del tiempo, como feroces guerreros en el instante de pasar de
vivos a muertos en plena batalla. Manifiestos de una olvidada secta cuyos
sacerdotes adoran a los insectos, las cifras y el resplandor del metal
incandescente.
Cuadros que flotan para siempre río abajo en las aguas negras y
sagradas del Hades.
O leen a Dante, a Poe, a Kafka, a Borges y a Magris mientras esperan ser
descubiertos bajo las bóvedas de una remota Altamira, pintados
por un febril
cazador desnudo, con hollín, polvo de huesos, mercurio y orina
de bisonte.
Viajeros inmóviles porque conocen la inutilidad del viaje. Mapas
de un lugar
cuyo esplendor consiste en su certificada ruina. Absorben toda tu energía
para devolvértela en forma de marea. Y demuestran el carácter
ondulatorio de
la inspiración, la arista más resbaladiza del pensamiento.
Son vidas enteras consumidas y anotadas en un papel que una mano arruga
y lanza
hasta regiones tan remotas que hacen posibles nuevas vidas.
Son diosas desnudas. Sarcófagos que pueden contener a toda la humanidad.
Totems o crisálidas, emblemas o estelas, exvotos, mandalas o estatuas.
Te conceden la visión de lo que quieras ver. Lo que el pintor nunca
imaginó: VIATORIS.
Hace muchos años que persigo el rastro de esos cuadros soñados
.
En las grandes pinacotecas del mundo, en galerías del Soho, TriBeCa
o La Rive Gauche.
En las deslumbrantes colecciones secretas que los traficantes de iconos
se reservan para sí.
En sórdidos talleres ennegrecidos por el brasero, en escondidos
áticos, en tiendas de
compraventa y de objetos robados. En almacenes de alquiler desalojados
por impago.
En criptas, cartujas , monasterios. Nunca descubrí nada parecido
a lo que buscaba.
Hoy, mientras paseaba por el Raval de Barcelona, he visto
cómo un pintor
(mon semblable, mon frère) colgaba exactamente esos cuadros, uno
a uno, en
esta pequeña sala. He reconocido cada pincelada, cada gota, cada
gesto.
Ahora, finalmente, todo tiene sentido. Ahora sé que esos cuadros
existen.
Ni siquiera necesito volverlos a ver.
VIATORIS de
Joan Colominas estará en las paredes de La Xina desde el
10 de junio hasta el 5 de julio de 2003.
Quienes hayan sentido el roce de las alas de Un Ange au Ciel,
su anterior individual, se enredarán con gusto en el tenue hilo
dorado
que enlaza ambas muestras.
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