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nota de prensa
Ricard Aymar / nadie / del 14 de enero al 8 de febrero de 2003

Nadie es el título de la exposición de Ricard Aymar en La Xina A.R.T. La muestra consta de un grupo de obras, mayormente esculturas, de diferentes formatos y de diferentes materiales como el hierro o la cera.


El caminar entre los sueños del subconsciente. Imágenes, palabras, sensaciones que recrean atmósferas aisladas, alejadas de la realidad pero conectadas por un laberíntico túnel, el túnel de la conciencia del ser humano.


Nadie evoca un pasado nostálgico, una mirada al origen de la humanidad, sin huir del presente. La búsqueda de la propia identidad de la esencia alentadora del ser. Esencia ausente en una sociedad que nos conduce a la autodestrucción anímica.


El caminar entre la arena surgida del corazón de hierro oxidado. Elementos puros que muestran su íntima desnudez e invitan al espectador a viajar en el tiempo y el espacio. La utilización de materiales como la madera, el hierro, la cera... ha sido una constante a lo largo de la trayectoria de Aymar.
Materiales bañados de una intensa carga simbólica que embarcan al espectador en una incesante búsqueda, traspasando fronteras. La experimentación técnica con estos elementos adquiere relevante importancia en su trabajo. Vibran en su esencia, emocionan al alma.
El corazón como elemento central en esta exposición es el punto de partida que permite establecer un diálogo poético entre lo que hemos dejado de ser, lo que somos, y lo que llegaremos a ser algún día. Nadie, ¿no somos nadie?. La exposición alude a una constante pérdida de la esencia originaria del ser humano e incita a la reflexión. Extiende una mano, abre una puerta, deja entrever una sutil ranura del subconsciente.
La metáfora del sentimiento es básica en la obra de Aymar. La continua exploración del subconsciente, un mundo individual que se inmiscuye en el imaginario colectivo.


Como si de una puñalada se tratara, lenta y sangrante, la exposición del sentimiento se alza dejando atrás cualquier rastro de banalidad. A través del contacto con los elementos persuasivos, provocativos, iniciamos el camino hacia el redescubrimiento de la presencia del ser humano, de las propias raíces, fusión entre alma y mente Un viaje introspectivo, rozando el sublime.

Mireia Cirera