nota de prensa

Xesco Mercé "La Gran Esperanz/ça Blanca"

del 3 al 28 de octubre de 2000

"LA GRAN ESPERANÇA BLANCA" es el título de la exposición individual de XESCO MERCÉ en LA XINA A.R.T.

"LA GRAN ESPERANÇA BLANCA" es el irónico título escogido por XESCO MERCÉ para volver a ser Xesco Mercé, o sea, para dejar de ser el Xesco Mercé de las mil caras que se ocultaba tras las exposiciones de artistas ficticios por él inventados -hasta diecisis heterónimos- y celebradas anteriormente en nuestro espacio ('"10 Artistes Mediterranis a N.Y.") o fuera de él ("19910", mil novecientos noventa y diez", Sala García Nieto, Comellà de Llobregat).

"LA GRAN ESPERANÇA BLANCA" es una muestra blanca: multiforme y prolija, pero blanca; surrealista, conceptual, ingeniosa lúdca, divertida y seria a la vez, pero blanca.

El blanco es el blanco, el centro de la diana a la que se apunta: un blanco que se disfraza y que fuma, un blanco que usa peluca y se baña, un blanco que juega al fútbol con pelotas deshinchadas y "espardenyes", que viste "samarreta" y persigue moscas blancas que vuelan en autogiro. Un blanco de huevos, contrariamente, negros.

"LA GRAN ESPERANÇA BLANCA" es un titular de diario deportivo y una ironía acerca del titular exposiciones. Es una coletilla o mejor, una canosa patilla, por ejemplo, de Paul Breitner, veinticinco años después de su paso por el Real Madrid.

El blanco es una escusa blanca (o una escusa en blanco) como blanca es la esencia del arte y la leche de la que se alimenta: ganas de decir en el vacío tomando cualquier cosa como mundo por montera (de astracán blanco).

Decir desde la ausencia de referencias , desde la nada como punto de partida, desde la aliteralidad más absoluta para hacer literatura o ejercicios de prestidigitación artística. Serios divertimentos sobre hojas en blanco con pintura blanca, magia blanca con chisteras y conejos blancos.

En "LA GRAN ESPERANÇA BLANCA", como el propio artista manifiesta, "el autor remonta su propio río Congo interior, pretendiendo encontrar la esencia blanca de sus preguntas entre la niebla de varios años de trabajo esquizofrénico".

Pero "no pretende ésta ser una búqueda minimalista (más bien al contrario) en el plano estético, ya que se mezclan el dibujo, la pintura, la instalación y la poesía visual con el aglutinante de un humor crudo (como la exquisitez de la desesperación, que dirían los ingleses)".